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17 de diciembre de 2016

[CONTRACRÍTICA] Paterson: cuando la poesía se cae



Desde Cine a la Carbonara alentamos al debate crítico al fin de multiplicar las voces y la pluralidad de pensamiento que existe dentro del mundo de la crítica cinematográfica. Es ese mismo pensamiento crítico, pilar básico del código deontológico de aquellos y aquellas que componemos este blog, lo que nos incita a no seguir una línea común con el resto, y lo que, en última instancia, motiva este artículo.

11 de diciembre de 2016

[CRÍTICA] Paterson: Vida, poesía y cine




Paterson es, ante todo, una película sobre la belleza poética de la vida. La vida se puede entender como una simple serie de tiempos, sucedidos uno tras otro, entre el nacimiento y la muerte. Casi la totalidad de su contenido es, por tanto, repetitivo y rutinario. Un tercio durmiendo, el otro trabajando, estudiando, ingiriendo cualquier tipo de alimento y transportándonos de un sitio a otro. Por mucho que nos esforzamos, ese pequeño rato de vida aún por determinar acaba por caer en la rutina de la repetición salvo honrosas excepciones. Como el hombre, siempre tan trágico, busca la felicidad en lo que no tiene, hemos deducido que la buena vida, la belleza y lo valioso está justo en ese momento tan escaso y esquivo de lo extraordinario.

17 de marzo de 2014

Only Lovers Left Alive: Crítica nocturna a la sociedad


Only Lovers Left Alive fue presentada en la pasada edición del Festival de Cannes. Recibida con irregulares críticas (aunque mayoritariamente negativas) muchos habrán presagiado un film que se derrumba a media distancia de colmar sus pretensiones. El problema de encontrarse con un tipo como Jarmusch es que los más que condicionados consejos de la crítica ni animan a visionarla, ni cuestionan nada nuevo.

Si bien es cierto que el planteamiento de la historia no se caracteriza precisamente por su sencillez (unos vampiros que llevan vivos siglos y que observan los horrores de la sociedad moderna), Jarmusch consigue encauzarla de manera que pese a su duración excesiva (dos horas), la historia no resulta, al menos en mi caso, cargante o espesa.