
Quizás nos encontramos ante una de esas pequeñas joyas que,
pese a sus múltiples premios, pasan desapercibidas en la cartelera, ya sea porque
su autor no es aún conocido, por su nacionalidad, su falta de estrellas o por
no adscribirse a un género de mayor tirón. Rams
o, en España, El valle de los carneros es un buen
ejemplo de este fenómeno. Ganadora de nada más y nada menos que del Premio a
Mejor película en Un Certain Regard
del Festival de Cannes y de la Espiga de oro en el siempre interesantísimo
Festival de Valladolid, la película, de una nacionalidad tan poco transitada como la
islandesa, acaba de llegar a nuestros cines.

