
El director chino Jia Zhangke es uno de los directores asiáticos más reconocidos internacionalmente. Sin embargo, es en su propio país, China, donde su reconocimiento es más bien escaso en comparación con otras figura menos conflictivas. Zhangke aborda en cada una de sus películas una idea en dos niveles, el primero y más cercano, son sus personajes y, en esencia, la historia que nos narra la película. En un segundo plano se encuentra la parte más problemática de su cine para un gobierno como el del gigante asiático; la reflexión, siempre amplia, compleja y llena de matices de la situación de su país y de su sociedad, cristalizada en la pequeña historia que nos cuenta de forma, aparentemente, simple.




